En
este punto se va a explicar en qué consiste esta
famosa estrategia, utilizada por muchas personas en
todo el Mundo a la hora de realizar sus apuestas en
el juego de la Ruleta, pero que no está exenta
de detractores.
La Martingala es un tipo de estrategia originaria de
Francia y que se hizo muy famosa en el siglo XVIII.
En un principio se diseñó para el juego
del lanzamiento de una moneda, en el cual el jugador
ganaba si el resultado era cara y perdía si el
resultado era cruz. Este concepto fue introducido en
la teoría de probabilidades por Paul Pierre Lévy.
De manera general, la Martingala consiste en apostar
por una determinada situación. Si el apostante
pierde, entonces deberá duplicar su apuesta por
la misma situación, y así sucesivamente
mientras siga perdiendo. En el momento en el que el
apostante consiga ganar volverá a comenzar todo
el ciclo.
Esta estrategia suele ser utilizada en el juego de
la Ruleta para las apuestas Rojo/Negro. Por ejemplo,
supóngase que un jugador, tras observar que han
salido varios números rojos seguidos, decide
apostar 1 euro por el color Negro. Si gana, volverá
a apostar 1 euro al Rojo o al Negro, mientras que si
pierde deberá apostar 2 euros al color Negro.
Si en la siguiente tirada gana, entonces volverá
a apostar 1 euro al Rojo o al Negro, mientras que si
vuelve a perder deberá apostar 4 euros al color
Negro. Mientras el jugador siga perdiendo tendrá
que ir duplicando sus apuestas hasta el momento en el
que gane.
En un principio parece ser que este sistema es infalible
a largo plazo, sin embargo los detractores de este sistema
lo consideran una falacia. Entre los argumentos que
esgrimen sus detractores están los siguientes:
- El casino cuenta con un presupuesto ilimitado, mientras
que el jugador dispone de un presupuesto limitado, lo
que le condiciona a soportar un número determinado
de errores.
- Este sistema no tiene en cuenta los números
cero y doble cero, los cuales benefician al casino y
perjudican al jugador, ya que este último dispone
de menores probabilidades de ganar.
- En muchos casinos existe un límite máximo
para las apuestas al Rojo/Negro, lo que también
condiciona al jugador, ya que llegará un momento
en el que no se podrá continuar con la estrategia.
Posteriormente apareció una variante de esta
estrategia, denominada la Gran Martingala. Esta versión
señala que en caso de pérdida no se debe
duplicar la apuesta únicamente, sino que hay
que apostar también la cantidad inicial. Por
ejemplo, supóngase que inicialmente un jugador
apuesta 2 euros al color Rojo. Si pierde, en la siguiente
ronda deberá apostar 6 euros al color Rojo (2*2
euros + 2 euros=6 euros). Si continua perdiendo, la
cantidad a apostar al número Rojo en la siguiente
tirada será de 14 euros (2*6 euros + 2 euros=14
euros). Si sigue perdiendo, la cuantía al color
Rojo que tendrá que apostar será de 30
euros (2*14 euros + 2 euros=30 euros). Esta es la progresión
que deberá seguir el jugar mientras siga perdiendo.
En el momento en el que el jugador gane, deberá
volver a comenzar la estrategia.
A simple vista parece que ser que esta estrategia permite
obtener más ganancias y de manera más
rápida, pero sus detractores indican que esta
estrategia es mucho más agresiva que la propia
Martingala, por lo tanto, si no es eficaz la Martingala,
menos lo es esta versión de la Gran Martingala.
Además, indican que con esta nueva versión
de la Gran Martingala se termina perdiendo más
dinero a largo plazo que con la Martingala.
Información cortesía de sistemas-ruleta.com
y wikipedia.org
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